El precio, ¿es correcto?

Por Roberto Mayén

Director del Centro Municipal de Emprendimiento

Existe hace muchos años un programa en la TV norteamericana llamado “The Price is Right” (El Precio es Correcto). En este, los concursantes compiten por adivinar precios de diferentes categorías de productos, desde electrodomésticos, hasta vehículos nuevos. El premio: el artículo cuyo precio adivinaron.

Me parece un ejemplo bastante ilustrativo del proceso por el cual, como emprendedores, deberíamos tener en cuenta a la hora de ponerle un precio a nuestro producto. Viendo a través de los ojos del consumidor debemos preguntarte ¿Cuánto va a valorar mi consumidor esta solución que le estoy proporcionando?

Muchos emprendedores cometen el error común de ponerle precio a su producto basado en sus costos, o en el “precio de mercado”. Estos son dos indicadores únicamente, no necesariamente quiere decir que sea el precio correcto para tu producto.

Para acercarte a un buen precio primero debes empezar por cuantificar tu propuesta de valor. Normalmente una mejoría cae dentro de 3 grandes categorías: mejor, más barato o más rápido.

Ahora debes identificar cual de esas prioridades satisface tu producto/servicio y cómo lo hace mejor que la solución actual, idealmente con una métrica que sea cuantificable (n veces mejor, n veces más rápido o eficiente, etc.).

Esa es la cuantificación de tu propuesta de valor. Es la manera en que tu consumidor va a pensar en tu producto antes de comprarlo. Esta herramienta es muy importante, alinear los beneficios de nuestro producto con las prioridades de nuestros consumidores te dará una mayor claridad de lo que realmente estamos vendiendo y que requiere nuestro consumidor para estar satisfecho. 

 En la próxima entrega, hablaremos específicamente sobre modelos y estructuras de precios.